Poesías Dedicadas al Santo Hermano Pedro

***De Tenerife a Guatemala***
(Al Hermano Pedro)

Solo eras un pastorcito
que alegraba su vida,
llevando a tu rebaño
par las praderas…

Pero un día una voz
te hablo y dejo una
marca en tu alma.

No fue un barco el
que te trajo aquí,
no fue la orden de
un hombre, fue la
voluntad de Dios…

Un Dios que te lanzo
a una nueva aventura
sin mapas ni guías.

Un Dios que permitió

que en el yunque de la
vida se forjara tu carácter.

Golpe agolpe se fue
moldeando tu alma,
bajo la fragua que aviva
su fuego quemando los
propios sueños y aspiraciones.

Y así desnudo de ti mismo
te lanzo a las calles de
la
Ciudad
de piedra…

Y haciéndote mendigo
te permitió ser testigo
de su AMOR.

Oxwell L’bu


Al Hermano Pedro de Betancourt
en el aniversario de su natalicio…

***Pasos de fe***
Las piedras replican sus pasos,
las calles anuncian su presencia,
en medio de la neblina y aun en
la noche obscura el eco de su
voz retumba…

Samaritano que sale al encuentro,
llama a la puerta mas pocos responden,
alza su voz y se encuentra con la indiferencia.

Mas su fe va mas allá y la trasciende,
pues sabe que la indiferencia
nace de esa falta de conciencia…

Con amor y paciencia recorre
las calles en medio de la inclemencia,
a veces solo acompañado por la burla
de alguna gente…

“Acordaos hermanos que una vida
tenemos y si la perdemos
no la recobramos…”

Es su oración un recordatorio
a sus hermanos y una suplica
a su Dios…

Por amor se hizo indigente,
mas no para vivir de la gente,
lo suyo son obras de caridad
socorriendo a los que el mundo
olvido…

Se hizo madre, padre, hermano
enfermero y doctor…
para repartir AMOR.

Sus huellas están plasmadas
en la ciudad de piedra
y apresar del tiempo aun
persisten y desde la eternidad
sigue clamando su voz…

Oxwell L’bu